jueves, 20 de agosto de 2026

La fotografía social en Colombia

 TEMA: La fotografía social en Colombia

EVIDENCIA DE APRENDIZAJE:   CONOCE EL VALOR DE LA FOTOGRAFÍA Y DEL TESTIGO FOTOGRÁFICO

DESARROLLO DE LA CLASE:

En la clase pasada vimos como fue el surgimiento de la fotografía social en el mundo, ahora veremos cómo fue ese proceso en Colombia. 


TALLER 

  1. Debes leer y copiar el siguiente texto sobre la historia de la fotografía social y sus exponentes en nuestro país. 
  2. Después  de leer y copiar escoge 5 fotógrafos del texto y buscar su vida y obra. 
  3. En Canva realiza una presentación con datos biográficos e imágenes de la obra de los fotógrafos que elegiste. 
  4. Esto se expondrá en el próximo encuentro en el colegio. 
  5. Por el momento me los pueden enviar por Canva. Tienen plazo hasta el viernes en la tarde.   

ENLACE CANVA PRO


La fotografía social en Colombia

La fotografía social en Colombia ha evolucionado desde el retrato de las élites hacia un compromiso profundo con la identidad popular, la marginalidad y el testimonio del conflicto armado. Este recorrido visual no solo registra eventos, sino que busca captar la esencia de la condición humana y la transformación de la sociedad en diversos contextos históricos.

Los inicios: Del retrato aristocrático a la vida cotidiana

El despertar de la mirada social tuvo un hito fundamental con Melitón Rodríguez (1875-1942), quien en Medellín rompió con la tradición del retrato exclusivo para las clases altas y se preocupó por retratar la cotidianidad de todos los estratos sociales. Su obra "Los zapateros" (1895) es un ejemplo temprano de cómo la labor obrera adquirió dignidad artística y reconocimiento internacional. Por su parte, Luis García Hevia introdujo una dimensión política y de denuncia al realizar en 1860 el primer reportaje fotográfico de guerra en el país, documentando las ruinas de San Agustín como testimonio del impacto de los conflictos civiles.

El fotoperiodismo como espejo de la crisis urbana

A mediados del siglo XX, la fotografía social se trasladó a las calles de las ciudades, impulsada por figuras que capturaron el drama humano en momentos de ruptura. Leo Matiz fue un "cazador de almas" que utilizó su cámara para comprender el vértigo de la historia y el drama humano más allá de la noticia inmediata. Durante el Bogotazo del 9 de abril de 1948, Sady González y Manuel H documentaron no solo la destrucción material, sino la desolación de un pueblo herido; la imagen de Manuel H del cadáver de Juan Roa Sierra se convirtió en un símbolo de la violencia nacional.

En este mismo periodo, Alicia Chamorro aportó una mirada innovadora al fotografiar el poder. Aunque retrataba a presidentes, su enfoque se centraba en la colectividad que los sostenía y en la multitud que escuchaba, aterrizando las figuras de autoridad en el contexto democrático y social.

La exploración del territorio y la marginalidad

A partir de los años 50, el lente se desplazó hacia la periferia para mostrar a la Colombia urbana las realidades de regiones olvidadas:

  • Nereo López: Como un "contador de historias", recorrió el Caribe, el Chocó y el Amazonas. Su mirada tenía tintes antropológicos y sociales, enfocándose en la vida de campesinos, artesanos y niños en sus actividades diarias.
  • Carlos Caicedo: Maestro del "instante decisivo", capturó momentos de gran carga emocional en sectores populares y comunidades campesinas. Su icónica foto "Niño colgado del troley" (1973) refleja la precariedad y la espontaneidad de la vida urbana.
  • Viki Ospina: Pionera en el fotorreportaje sobre cultura popular y resistencia, es reconocida por su ensayo "La Gallada" (1975), que puso rostro a la infancia abandonada en Bogotá. Para Ospina, la fotografía es un instrumento de conciencia comprometido con la vida y la condición humana.

Perspectivas contemporáneas: Conflicto, migración y memoria

En las últimas décadas, la fotografía social ha profundizado en la deconstrucción del conflicto y el rescate de la memoria étnica:

  • Federico Ríos Escobar: Ha documentado las entrañas del conflicto armado con una mirada que humaniza a los actores de la guerra. En su libro "Verde", muestra la cotidianidad de las FARC, retratando a combatientes en actos sencillos como bañarse, comer o amar, rompiendo con los paradigmas tradicionales de la fotografía bélica. También ha registrado con crudeza la crisis migratoria en el Darién.
  • León Darío Peláez: Su proyecto "Nos marchamos para regresar" rescata del olvido 28 años de archivos sobre la comunidad Wayúu, compartiendo la esencia del territorio y el coraje de sus habitantes frente a la industria y la violencia.
  • Margarita Monsalve: Investigó la relación entre la imagen y la ciudad, analizando a través de su proyecto "No arquitectura" las ruinas y desechos urbanos generados por los cambios en la planeación y la modernidad de Bogotá.

Hoy, estos archivos custodiados por instituciones como el Banco de la República y el BADAC sirven como una memoria evidencia innegociable de la transformación social de Colombia.


NOTA; ESTE TRABAJO ES PARA LAS SESIONES DEL JUEVES Y VIERNES. Aprovechen el tiempo.